Hilos Tensores Glúteos
Los hilos de reestructuración también pueden aplicarse en la cara interna de los muslos, en los brazos y para corregir el llamado “ombligo triste o caído ”. Una de sus técnicas más novedosas es el levantamiento de glúteos, con resultados, en muchos casos, similares a los obtenidos con la implantación de una prótesis. Aunque el anclaje de hilos en esta zona se hace en un plano más profundo que cuando se trata de aplicaciones faciales, sigue siendo una técnica mínimamente invasiva y de carácter ambulatorio. La inserción de estos hilos en la estructura de la piel provoca una rotura de los tejidos que causan el descolgamiento de los glúteos. También se pueden corregir casos de asimetría y tratar grandes depresiones celulíticas.

¿Quién puede realizarse estos tratamientos?

La utilización de hilos tensores y de autosustentación en pieles con una buena elasticidad y con un leve envejecimiento permite obtener resultados muy buenos. Sin embargo, en casos de envejecimiento precoz y con un mayor deterioro provocado por un atrofia muscular y distensión del tejido graso se recomienda la asociación de esta práctica con otras procedimientos medico-estéticos o medico-quirúrgicos para el rejuvenecimiento facial, como inyecciones de toxina botulínica (botox), implantes de relleno, bioestimulación o inclusión de prótesis.

 

¿Es un tratamiento ambulatorio?

Sí, aunque es imprescindible que se realice en un ámbito quirúrgico y siempre por médicos especialistas en este tipo de tratamientos. Precisa de anestesia local mas sedación y dura entre una y dos horas, dependiendo de la zona a tratar.
No suelen presentarse edemas posquirúrgicos ni lesiones cutáneas, tan sólo pequeñas costritas en los puntos de acceso donde se han realizado las microincisiones para pasar los hilos. Aunque tras el tratamiento se puede hacer vida normal, normalmente es necesario llevar vendajes durante 24 horas. En el caso del levantamiento de glúteos es necesario llevar una faja elástica y seguir un tratamiento antibiótico y analgésico durante la primera semana.

 

¿Es necesario volver a aplicarlos?

Aunque existe una gran variedad de técnicas y de hilos subdérmicos, todos ellos tienen un denominador común: son totalmente elásticos para que los músculos se muevan con normalidad, antimicrobianos y reabsorbibles, por lo que desaparecen en dos o tres años. Hasta entonces los resultados son visibles, aunque la necesidad de una nueva aplicación varía en función de cada paciente y de las características de su piel.
Aunque el efecto tensor se percibe de forma inmediata después del tratamiento, el resultado definitivo se obtiene transcurrido de dos a cuatro meses después de su aplicación.